Si aprueban la ley para comprar, vender y cultivar mariguana, estaría en “completa contravención” con los tratados de los que forma parte ese país.
Viena y Montevideo • El órgano de la ONU encargado de vigilar el cumplimiento de los tratados internacionales sobre drogas mostró hoy su “preocupación” por la aprobación en la Cámara de Diputados de Uruguay de una ley que despenaliza la producción y distribución de mariguana.
La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) dijo en un comunicado que, de aprobarse definitivamente dicha ley —aún debe recibir el visto bueno del Senado—, estaría en “completa contravención” con las disposiciones de los tratados internacionales sobre drogas, de los que Uruguay es parte.
La JIFE aseguró que siempre ha tenido como objetivo mantener un diálogo con las autoridades uruguayas sobre esta materia, y lamentó que el gobierno de Uruguay se negara a recibir a una misión de este organismo antes de presentar el proyecto de ley ante la cámara para su debate.
La junta, formada por trece expertos, instó a las autoridades uruguayas a que aseguren que el país sigue cumpliendo de forma completa el derecho internacional, y a limitar el uso de estupefacientes, incluida la cannabis, exclusivamente para fines médicos y científicos.
Según los expertos, aprobar esa ley puede tener “graves consecuencias para la salud y el bienestar de la población, y para la prevención del uso indebido de cannabis entre los jóvenes”, por lo que pidieron a las autoridades que consideren “todas las consecuencias antes de tomar una decisión”.
El gobierno uruguayo aduce que la legalización de la mariguana es una forma más eficiente de lucha contra el narcotráfico que las actuales políticas represivas, ya que ataca a sus fuentes de financiación.
En su último informe anual, publicado en febrero, la JIFE ya indicó que regular el mercado de la cannabis, como propone Uruguay, infringirá los tratados internacionales, que solo prevén el uso de mariguana para fines médicos y científicos.
En ese documento, la JIFE advirtió que sigue con preocupación “el llamamiento hecho en altas instancias en favor de la legalización de drogas ilícitas, basado en la presunción de que la despenalización del tráfico reduciría la violencia conexa”.
País de viejos
El presidente uruguayo, José Mujica, explicó ayer que lo que pretende con la legalización de la compra, venta y cultivo de mariguana es “regular” un mercado que “ya existe”.
Mujica también se refirió a que, según las encuestas, la mayoría de la población uruguaya está contra el proyecto, lo que interpretó como “el rechazo de un país de viejos” y sus dificultades para “entender a los jóvenes”.
El presidente se reconoció culpable de haber tenido el “vicio del tabaco y de tomar algún trago”. Después acotó: “Nunca en mi vida probé un porro (cigarrillo de mariguana), pero me doy cuenta, me tengo que rejuvenecer las neuronas y notar cuál es la vida de los muchachos”.
La gravedad del problema, opinó, “es enorme, pero este es un país de mucha gente veterana y sana que tiene miedo ante esta plaga y es lógico, piensan que es peligroso. Nos cuesta entender a los jóvenes porque somos un país de viejos. Como no nos gusta el asunto miramos para otro lado”.
Mujica consideró que esta norma, que habilitará la compra libre de la droga en farmacias especialmente autorizadas y permitirá el cultivo doméstico hasta de seis plantas de mariguana, constituye un “experimento de vanguardia mundial” para enfrentar el narcotráfico, “un negocio con tasas de ganancia que pueden corromperlo todo”.
En programa radiofónico el mandatario de 78 años se explayó sobre la controvertida iniciativa impulsada por su gobierno.
Según el presidente, el narcotráfico “da mucha guita (dinero) para corromper. Tiene la característica que termina arrasando con todo. La ley que se intenta es una regulación de algo que ya existe, que funciona delante de nuestras narices “, afirmó el presidente.
“Nosotros no vamos a decir que la mariguana es buena. Lo que pasa es que los que consumen no dan bola (no hacen caso) a los consejos y no por ello hay que dejarlos en banda. Y están atrás de la aventura de comprarle al narcotraficante por aquí y por allá porque es clandestino”, comentó.
“La mariguana es una adicción peligrosa y, como cualquiera, no es buena. No acepto eso que se dice que es mejor que el tabaco. Hay que construirle barreras culturales y sin misterio”, concluyó.
Buscan prohibir las happy hours
El gobierno uruguayo envió al Parlamento una iniciativa para combatir el consumo abusivo de alcohol con la prohibición de las promociones “barras libres” y “happy hours” (dos bebidas por el precio de una).
El proyecto de ley tendrá que ser ahora debatido por las diversas comisiones y ser votado por ambas cámaras del Parlamento uruguayo para entrar en vigor, el mismo camino que está desarrollando la norma que legaliza la mariguana.
En su articulado, el proyecto prevé la creación de la Unidad Reguladora de Bebidas Alcohólicas (URBA), que emitirá licencias especiales para los puntos de venta y distribución con el fin de evitar la venta ambulante, y se encargará de “promover y proponer acciones para gestionar los riesgos y reducir los daños asociados al consumo problemático de bebidas alcohólicas”.
Además, se contempla un aumento de los impuestos a dichas bebidas que, con lo recaudado a través de las licencias, destinarán a prevención y tratamiento por consumo de alcohol.
También busca prohibir la venta de alcohol entre las 22:00 y las 8:00 horas, “a excepción de quienes cuenten con la licencia especial”, y no estará permitida la distribución de alcohol en la vía pública ni en los centros de enseñanza públicos y privados.
Viena y Montevideo • El órgano de la ONU encargado de vigilar el cumplimiento de los tratados internacionales sobre drogas mostró hoy su “preocupación” por la aprobación en la Cámara de Diputados de Uruguay de una ley que despenaliza la producción y distribución de mariguana.
La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) dijo en un comunicado que, de aprobarse definitivamente dicha ley —aún debe recibir el visto bueno del Senado—, estaría en “completa contravención” con las disposiciones de los tratados internacionales sobre drogas, de los que Uruguay es parte.
La JIFE aseguró que siempre ha tenido como objetivo mantener un diálogo con las autoridades uruguayas sobre esta materia, y lamentó que el gobierno de Uruguay se negara a recibir a una misión de este organismo antes de presentar el proyecto de ley ante la cámara para su debate.
La junta, formada por trece expertos, instó a las autoridades uruguayas a que aseguren que el país sigue cumpliendo de forma completa el derecho internacional, y a limitar el uso de estupefacientes, incluida la cannabis, exclusivamente para fines médicos y científicos.
Según los expertos, aprobar esa ley puede tener “graves consecuencias para la salud y el bienestar de la población, y para la prevención del uso indebido de cannabis entre los jóvenes”, por lo que pidieron a las autoridades que consideren “todas las consecuencias antes de tomar una decisión”.
El gobierno uruguayo aduce que la legalización de la mariguana es una forma más eficiente de lucha contra el narcotráfico que las actuales políticas represivas, ya que ataca a sus fuentes de financiación.
En su último informe anual, publicado en febrero, la JIFE ya indicó que regular el mercado de la cannabis, como propone Uruguay, infringirá los tratados internacionales, que solo prevén el uso de mariguana para fines médicos y científicos.
En ese documento, la JIFE advirtió que sigue con preocupación “el llamamiento hecho en altas instancias en favor de la legalización de drogas ilícitas, basado en la presunción de que la despenalización del tráfico reduciría la violencia conexa”.
País de viejos
El presidente uruguayo, José Mujica, explicó ayer que lo que pretende con la legalización de la compra, venta y cultivo de mariguana es “regular” un mercado que “ya existe”.
Mujica también se refirió a que, según las encuestas, la mayoría de la población uruguaya está contra el proyecto, lo que interpretó como “el rechazo de un país de viejos” y sus dificultades para “entender a los jóvenes”.
El presidente se reconoció culpable de haber tenido el “vicio del tabaco y de tomar algún trago”. Después acotó: “Nunca en mi vida probé un porro (cigarrillo de mariguana), pero me doy cuenta, me tengo que rejuvenecer las neuronas y notar cuál es la vida de los muchachos”.
La gravedad del problema, opinó, “es enorme, pero este es un país de mucha gente veterana y sana que tiene miedo ante esta plaga y es lógico, piensan que es peligroso. Nos cuesta entender a los jóvenes porque somos un país de viejos. Como no nos gusta el asunto miramos para otro lado”.
Mujica consideró que esta norma, que habilitará la compra libre de la droga en farmacias especialmente autorizadas y permitirá el cultivo doméstico hasta de seis plantas de mariguana, constituye un “experimento de vanguardia mundial” para enfrentar el narcotráfico, “un negocio con tasas de ganancia que pueden corromperlo todo”.
En programa radiofónico el mandatario de 78 años se explayó sobre la controvertida iniciativa impulsada por su gobierno.
Según el presidente, el narcotráfico “da mucha guita (dinero) para corromper. Tiene la característica que termina arrasando con todo. La ley que se intenta es una regulación de algo que ya existe, que funciona delante de nuestras narices “, afirmó el presidente.
“Nosotros no vamos a decir que la mariguana es buena. Lo que pasa es que los que consumen no dan bola (no hacen caso) a los consejos y no por ello hay que dejarlos en banda. Y están atrás de la aventura de comprarle al narcotraficante por aquí y por allá porque es clandestino”, comentó.
“La mariguana es una adicción peligrosa y, como cualquiera, no es buena. No acepto eso que se dice que es mejor que el tabaco. Hay que construirle barreras culturales y sin misterio”, concluyó.
Buscan prohibir las happy hours
El gobierno uruguayo envió al Parlamento una iniciativa para combatir el consumo abusivo de alcohol con la prohibición de las promociones “barras libres” y “happy hours” (dos bebidas por el precio de una).
El proyecto de ley tendrá que ser ahora debatido por las diversas comisiones y ser votado por ambas cámaras del Parlamento uruguayo para entrar en vigor, el mismo camino que está desarrollando la norma que legaliza la mariguana.
En su articulado, el proyecto prevé la creación de la Unidad Reguladora de Bebidas Alcohólicas (URBA), que emitirá licencias especiales para los puntos de venta y distribución con el fin de evitar la venta ambulante, y se encargará de “promover y proponer acciones para gestionar los riesgos y reducir los daños asociados al consumo problemático de bebidas alcohólicas”.
Además, se contempla un aumento de los impuestos a dichas bebidas que, con lo recaudado a través de las licencias, destinarán a prevención y tratamiento por consumo de alcohol.
También busca prohibir la venta de alcohol entre las 22:00 y las 8:00 horas, “a excepción de quienes cuenten con la licencia especial”, y no estará permitida la distribución de alcohol en la vía pública ni en los centros de enseñanza públicos y privados.



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